Qué es el plan canje y cómo funciona
El plan canje de Dagast es simple: traés tu celular usado, lo evaluamos en el momento y el valor que le asignamos se descuenta directo del precio del equipo nuevo o reacondicionado que elijas. No hay trámites raros ni esperas de varios días — la cotización y el descuento pasan en la misma visita.
Sirve tanto si vas a llevarte un celular de gama alta como uno más básico. El descuento se aplica sobre lo que estés trayendo ese día, así que no hace falta definir antes cuál es el equipo ideal para vos: primero cotizamos tu usado, después vemos juntos qué te conviene llevarte.
Qué necesitás llevar (y lo que no)
Con el DNI y el equipo alcanza. No hace falta que lleves el cargador, los auriculares ni la caja original — esas cosas no suman ni restan en la cotización, así que si los perdiste en su momento no es ningún problema.
Lo que sí es importante: borrar tus datos antes de venir. Sacá la sesión de tu cuenta de Google o Apple ID, quitá el patrón o PIN de bloqueo (o dejalo anotado para que podamos probar el equipo delante tuyo) y sacá el chip y la memoria SD si tenés. Un equipo con el bloqueo de fábrica activado, sea FRP o iCloud, no se puede cotizar bien porque no podemos verificar que funcione como corresponde.
Si no sabés cómo hacer el backup o cerrar sesión, contanos en la sucursal y te ayudamos. Mejor perder cinco minutos ahí que descubrir en tu casa que dejaste fotos o contactos en un celular que ya no es tuyo.
Cómo se cotiza tu celular usado
La cotización se hace en el momento, delante tuyo. Miramos el modelo, la capacidad de almacenamiento, el estado de la pantalla y la carcasa, y probamos que funcionen los botones, las cámaras, el micrófono, los parlantes y el puerto de carga. También revisamos la salud de la batería, porque es uno de los puntos que más varía de un equipo a otro aunque tengan la misma edad.
Golpes, rayones o una pantalla trizada no descartan el equipo: bajan el valor, pero se puede seguir entregando como parte de pago igual. Lo que sí complica la cotización es un equipo que no prende, no carga o tiene el bloqueo de cuenta activado, porque ahí no podemos confirmar que esté en condiciones de uso.
El valor final te lo decimos ahí mismo, antes de que decidas nada. Si preferís pensarlo o comparar, no hay drama — cotizar no te obliga a cerrar la operación ese día.
Plan canje o venta por tu cuenta: qué te conviene
Vender un celular usado por tu cuenta te puede convenir más en plata, sobre todo si el equipo está en muy buen estado y no tenés apuro. Pero también implica sacar fotos, publicarlo, contestar mensajes, coordinar una entrega y bancarte el riesgo de tratar con un desconocido — algo que en Marketplace o grupos de compraventa pasa más seguido de lo que gustaría.
El plan canje resuelve todo eso en una sola visita: cotizás, aplicás el valor a la compra y te vas con el equipo nuevo el mismo día, sin depender de que aparezca un comprador. No es la opción que siempre te deja la mayor cantidad de plata en el bolsillo, pero sí la más rápida y la más segura si lo que buscás es renovar sin vueltas.
Antes de venir a la sucursal
Hacé el backup de fotos y contactos, cerrá sesión de tus cuentas y sacá el chip y la SD. Si el equipo tiene protector de pantalla o funda y pensás usarlos en el celular nuevo, no hace falta que los saques — solo tené presente que no forman parte de la cotización.
Podés pasar por cualquiera de las sucursales en Luján o General Rodríguez sin turno previo. Si querés ir mirando qué modelos hay disponibles antes de decidir, revisá el catálogo de celulares y calculá más o menos qué diferencia vas a terminar pagando con tu equipo actual como parte de pago.